Translate it to English (by Google)
Inicio Microsites Archivo Monográficos Entrevistas Enlaces Ultimates
Film Music Search
Teletipo BSOSpirit
Long Walk Home

Long Walk Home


Compositor : Gabriel, Peter
Año : 2002
Distribuidora : Realworld/Virgin
Duración : 58:47

Muy bueno
Tracklist:
  1. Jigalong (4:03)
  2. Stealing the Children (3:19)
  3. Unlocking the Door (1:57)
  4. The Tracker (2:47)
  5. Running to the Rain (3:18)
  6. On the Map (:59)
  7. A Sense of Home (1:59)
  8. Go Away Mr. Evans (5:14)
  9. Moodoo’s Secret (3:02)
  10. Gracie’s Recapture (4:40)
  11. Crossing the Salt Pan (5:07)
  12. The Return (10:25)
  13. Ngankarrparni (6:01)
  14. The Rabbit-Proof Fence (1:08)
  15. Cloudless (4:48)

Peter Gabriel nunca pasará por un músico prolijo, ni en los anales del rock ni mucho menos en los de la composición cinematográfica. Podrían contarse con los dedos de una sola mano las ocasiones en las que este artista londinense ha firmado trabajos destinados a la gran pantalla, y con dos los discos publicados en casi tres décadas de carrera en solitario.

Pero lo cierto es que, al igual que Brian Eno, Daniel Lanois, Ry Cooder o David Byrne, Gabriel ha conferido una nueva faceta a los arquetipos musicales más contemporáneos: la exploración acústica. Viajero incesante, prácticamente desde su separación del grupo Genesis, el músico inglés se ha nutrido hasta la saciedad de sonidos casi extintos, de instrumentaciones inauditas y de un bagaje musical y cultural sin parangón en la tradición discográfica.

Cuando en 1983 Gabriel recibió el encargo de Martin Scorsese de prestar música suya a una adaptación cinematográfica de la novela de Nikos Kazantsakis, La última tentación de Cristo, el compositor dijo inmediatamente que sí; sin embargo, no apareció con sus pistas bajo el brazo hasta 4 años más tarde.

El director Phillip Noyce (El coleccionista de huesos), sumido en las prisas con las que se cuecen los proyectos cinematográficos del siglo XXI, no podía asumir una actitud tan diletante como la de Scorsese con las músicas de sus películas... Tenía entre manos Rabbit-Proof Fence (valla a prueba de conejos), una producción cinematográfica harto compleja, con dinero invertido por parte de varias instituciones, aunque también con ayudantes de producción muy bragados en lo de las dificultades de un director con la banda sonora de su película... Kenneth Branagh quiso hacer también suyos los propósitos de Noyce.

Por suerte, el Peter Gabriel que Noyce conoció no era el mismo a quien fue a parar Scorsese hace 20 años. El Gabriel de ahora dispone de unos estudios de grabación mucho más sofisticados, ha apadrinado a una treintena de músicos de todo el mundo y su laboratorio de sonidos tiene una entidad que envidiaría el mismísimo British Museum.

Se da la circunstancia, además, de que el talante de esta película y el de Gabriel sintonizaron perfectamente desde la idea al resultado final, pasando por el guión; por lo que no tardó años, sino semanas, en completar su banda sonora más personal. Si en Birdy, ayudado por Lanois, se limitó a explorar la fuerza expresiva que subyacía en la base instrumental de canciones ya editadas; si en La última tentación de Cristo ensayó recetas étnicas para la culinaria cinematográfica, en Rabbit-Proof Fence pudiera decirse que plasmó su primera composición cinematográfica per se.

Amante y defensor de la independencia, Gabriel hizo con Rabbit-Proof Fence, no obstante, al igual que con La última tentación de Cristo: bautizó su banda sonora con un nombre distinto al de la película. Long Walk Home es la música de Rabbit-Proof Fence, del mismo modo que Passion es la música de La última tentación de Cristo.

Rabbit-Proof Fence es una película basada en hechos reales, casi un documental: expone la historia de Molly Craig, una niña aborígen “robada” (se llama así a una generación de aborígenes australianos que el Gobierno apartó de sus familias en los años anteriores a la segunda guerra mundial para que “conocieran una vida mejor y una cultura más civilizada”) que huye junto a sus dos primas menores de un reformatorio en el que se supone que debían aprender labores de institutriz... La historia abarca la odisea de estas tres niñas, que cruzan toda una isla-continente hasta dar con su tierra natal.

La música, teniendo a Gabriel por protagonista, no podía eludir el sonido más característico de la atmósfera australiana: el didgeridoo (instrumento musical más antiguo de la historia, interpretado aquí por Ganga Giri), pero tampoco podía recalar sólo en él. El compositor se valió de una sección orquestal, coros nativos, coros gospell estadounidenses, instrumentaciones africanas, brasileñas, chinas o rusas, cantos de pájaros, aullidos de dingo (un perro salvaje australiano), junto al buen hacer del equipo habitual de instrumentistas de sus sesiones de grabación: Richard Evans y David Sancious (teclados y sintetizadores), Richard Chappel (programadores), David Rhodes y Peter Green (guitarras), Shankar (violín eléctrico), Babacar Faye y Doudou N’Diaye Rose (percusiones), Manu Katché (batería) y la voz en sample del fallecido Nusrat Fateh Ali Khan.

En la música de Long Walk Home predominan las vocalizaciones y efectos ambientales que, como el zoom de Antonioni, trasladan la atención acústica de un rostro roto en primer plano a un horizonte yermo y perdido en plano panorámico.

Al igual que Barry en Walkabout (la historia tiene varios paralelismos), Gabriel debía suplir con su música un diálogo casi inexistente, un ámbito silencioso plagado de sonidos. La técnica del zoom de vocalizaciones da mucho juego en las realizaciones de este tipo. Ennio Morricone la domina a la perfección, y en películas de “género” más étnico, Leonard Rosenman, por ejemplo, hizo uso de ella en Un hombre llamado caballo, aunque abusara en aquel caso de los acompañamientos orquestales. Barry tampoco supo abstraerse del todo de los ataques de cuerdas (que son, debemos admitir, su mejor huella) en Walkabout; Gabriel, en cambio, pone la orquesta en un mismo plano que el resto de los sonidos: el resultado es menos bello, pero más sublime.

“Mucho ruido y pocas nueces...” han criticado los fans de Gabriel con respecto a este trabajo. El término “banda sonora”, sin embargo, no se debe traducir únicamente por música de película y, en ese caso, Long Walk Home no es una banda sonora musical; como tampoco lo fueron los trabajos de Jack Nietzsche en El exorcista; Carmine Coppola en Apocalypse Now; Ry Cooder en Paris, Texas, o Neil Young en Dead Man.

Los 15 cortes de Long Way Home (el disco) sumergen a quien los escucha en el viaje de tres niñas aborígenes por espacio de más de 2.000 kilómetros de desierto. Gabriel se resiste a transportar las emociones de esas tres niñas a nuestra sensibilidad occidental (como Barry hizo en Walkabout) y evita todo efecto tipo La lista de Schindler. Una barrera sólida (a prueba de conejos) nos impide meternos en su piel, su cara triste pero poco dada a las lágrimas, su desesperación silenciosa y su pobreza insoportable. El tema Cloudless da el viaje por terminado y, a modo de guiño (que le ha valido la censura de algunos críticos), Noyce aproxima al espectador de la película a la vida actual de esas niñas convertidas ya en seres mayores.

La música de Long Walk Home se revela contra las pretensiones de Mr. Neville (Kenneth Branagh) de llevar a cabo sus maniobras de ingeniería social en un ambiente de temperatura, color, tono y moral opuestos al suyo. Por el contrario, empatiza con The Tracker (David Gulpilil), el sirviente aborigen encargado de atrapar a las niñas huidas y que, en última instancia, advierte que el desierto tiene argumentos mucho más sólidos que la razón humana impuesta por extraños.

La película denuncia con dureza y sin concesiones, y la música también... “¿Te disgusta?”, dijo en cierta ocasión Bono a un fan que le reprobaba la faceta más rara o experimental de U2 en su disco de músicas para películas Passengers, “pues, gracias, porque se da la circunstancia que lo que pretendíamos era en realidad eso, disgustarte”.

Lo Mejor: Se trata del trabajo más circunscrito de Gabriel.

Lo Peor: La sensación (pese a lo anterior) de que algunas pistas podrían pasar por retales de Passion.

El Momento: Cloudless.

Jordi Montaner

 
Em@il to webmaster , docmaster . Best viewed : 1024x768 or higher.