Translate it to English (by Google)
Inicio Microsites Archivo Monográficos Entrevistas Enlaces Ultimates
Film Music Search
Teletipo BSOSpirit

Superman

El Cómic-book La Película El Disco

Superman: El Cómic-book
"Es un pájaro...es un avión...es...¡¡SUPERMAN!!"

1.- Super-COMIENZOS. La Edad Dorada

El primer comic de SupermanÉl fue el que lo comenzó todo, el que cambió la manera de entender los comics y es probablemente uno de los más conocidos iconos mundiales. Nacido de la pluma de Jerry Siegel y de los lápices de Joe Shuster, Superman vería por primera vez la luz en una tira de prensa en 1936; para ser editado de forma continuada desde el primer número de la clásica Action Comics en Junio de 1938. Pero para llegar hasta esa histórica fecha en el mundo de los cómics, la pareja tuvo que pasar muchas vicisitudes.

Oriundos de Cleveland y Toronto, respectivamente, Siegel y Shuster se conocerían a los nueve años cuando el segundo se mudó de Canada a los Estados Unidos. El primer trabajo publicado en conjunto sería un magazín autofinanciado llamado "Science Fiction" del que llegarían a editar 6 números entre 1932 y 1933. Fue en este magazín donde Superman vería por primera vez la luz en una historia llamada "El Reino de los Superhombres". Con una clara influencia de las ideas de Hitler (que el mismo año anunciaba sus "übermen") el primer Superman era un villano que controlaba una ciudad en el futuro.

Azares de la vida hicieron que este Superman cambiara totalmente de carácter en su siguiente encarnación, representando a un superhéroe modélico, símbolo de esperanza en la América de la depresión. Ése fue el Superman que se presentó a la sociedad americana en Junio de 1938, cuando DC-National (la editorial en la que trabajaban Siegel y Shuster) sacó a la calle el primer número de Action Comics. En el podíamos asistir al origen del mítico superhéroe tal y como se ha contado innumerables veces: del planeta Krypton (al borde de la extinción) es enviado un cohete con su único superviviente, un bebé llamado Kal-El, que llega a la tierra para ser recogido y adoptado por los Kent, un matrimonio de granjeros que educarán al niño en la bondad y el "American Way of Life".

El personaje fue un éxito instantáneo y en menos de un año sería editado el primer comic con su nombre en la portada. Daba así comienzo a la Edad Dorada de los comics. Durante sus primeros años el superhéroe se dedicaría a combatir el crimen y a los enemigos de su país de adopción durante la Segunda Guerra Mundial convirtiéndose más en un vigilante que en el modelo de virtud que todos tenemos en mente.

Problemas con la editorial (con la que entablarían un largo juicio por recibir parte de los millones que DC estaba haciendo con el personaje) llevarían a Shuster a abandonar al personaje a finales de los 40. Siegel seguiría, aunque con muy poca fuerza, durante unos años más antes de abandonar definitivamente los comics. Shuster moriría en 1992 a la edad de 78 años medio ciego y amargado por el trato que durante los años que siguieron a su marcha había recibido por parte de DC. Siegel moriría tres años después. Ambos serán siempre recordados por dar al mundo a su más famoso héroe.

2.- Super-CENSURA. La Edad de Plata

Fredric WerthamEn 1955 un psiquiatra llamado Fredric Wertham lanzaba al mercado un libro titulado "La Seducción de los inocentes", en el ponía en tela de juicio el papel que los cómics tenían sobre la juventud de la época, ya que (aunque expuesto de manera poco ortodoxa) según él Superman representaba valores que rayaban el fascismo. Debido a la enorme popularidad que alcanzó el libro entre padres y profesores, el Comics Code Authority (algo así como la censura en los comics) fue creado.

La creación de esta entidad supuso la revisión de muchos de los superhéroes que habían ido apareciendo a lo largo de los años (Flash, Linterna Verde, Hawkman...), pero la mayor de todas fue a la que se sometió Superman. Sus poderes crecieron sobremanera (podía mover planetas) y se introdujeron toda una sería de Super-Secundarios: Supergirl, Krypto el Super-perro, Streaky el Super-gato y así hasta llegar a Beppo el Super-mono. Se le dieron a la kriptonita hasta cinco formas diferentes. Todo ello acompañada por muchísimos errores en las tramas, que llevarían a esta época a ser la más desdeñada por los amantes del cómic.

En un intento por limpiar todo este desorden, el Superman mostrado por Richard Donner en su película volvía a los orígenes. Desafortunadamente (y aunque la cinta contenía muchas ideas bastante aprovechables acerca del personaje y la fuente de sus poderes) no caló todo lo que hubiese sido deseable en los cómics, que seguirían por otros derroteros mostrando a un Superman cuasi divino hasta que a mediados de los 80 dos hechos cambiarían por completo al personaje.

3.- Super-REINVENCIONES. La Edad de Bronce

Crisis en tierras infinitasEl primero de estos hechos fue la consecuencia lógica de la política de absorción editorial que DC arrastraba desde los años 40. Al ir creciendo y comprando los derechos de muchos de los personajes que ya formaban parte de su panteón (léase por ejemplo Shazam) la editorial había ido creando mundos paralelos donde dar cabida a cada uno de ellos. Así, habían visto la luz Tierra-1, Tierra-2, Tierra-3, Tierra-B, etc. El caos editorial que ello suponía dio muchos quebraderos de cabeza a las mentes pensantes de la casa que decidieron partir de cero y crear un nuevo universo DC más homogéneo y de fácil acceso a nuevos lectores.

Se puso en marcha entonces una maxiserie de 12 números guionizada por Marv Wolfman y dibujada por el mítico George Perez. La serie, que recibiría el nombre de "Crisis en las Tierras Infinitas", se desarrolló durante todo el año de 1985 y cambió por completo la faz del Universo DC como se había conocido hasta entonces, redefiniendo por completo a dos de sus más importantes personajes: Wonder Woman y, cómo no, Superman.

El Superman de ByrneSuperman sería relanzado en una miniserie de 6 números llamada "El Hombre de Acero". Con guión y dibujos del mítico John Byrne (que ya nos había dejado la mejor saga de los X-Men, la de Fénix Oscura; y una de las mejores etapas de Los Cuatro Fantásticos) la nueva serie abordaba al personaje renovándolo casi por completo: Clark Kent, ya no era un idiota tras el que se ocultaba el ser más poderoso de la Tierra, sino un hombre moderno y decidido. Sus conexiones con su planeta de origen desaparecieron casi por completo dejando claro Byrne al final de la serie que "Fue Krypton quien me hizo Superman... pero fue la Tierra lo que me hace humano".

Los personajes secundarios también serían tratados de manera diferente, siendo la archinémesis de Superman la que mayores cambios recibió. Lex Luthor pasó de ser un científico loco a ser un multimillonario industrial con justificaciones mucho más lógicas para sus constantes intentos de librar al mundo de Superman.

Hablábamos antes de dos hechos fundamentales en el cambio de Superman. El responsable del segundo de ellos fue Alan Moore (el aclamado guionista de Watchmen, From Hell y La Liga de los Caballeros Extraordinarios). En un especial de 1986 titulado Superman: ¿Qué pasó con el Hombre del Mañana?, Moore, junto con Dave Gibbons en el dibujo, creó una de las mejores historias que se han publicado sobre el personaje, dándole una profundidad nunca vista antes en los comics (apareciendo Superman en una página como si hubiera llorado). Con estos dos elementos básicos definiendo un nuevo héroe para un nuevo público Superman volvería a volar con renovadas fuerzas durante los años 80... hasta que la editorial que lo vio nacer, decidió matarlo.

4.- Super-MUERTE. La Edad de Hierro

La muerte de SupermanEl descenso de las ventas desde finales de los años 80 puso en alarma a los máximos responsables de DC, que vieron cómo su mejor franquicia se venía abajo. La decisión que se toma al respecto no puede ser más drástica: se matará al personaje, para volverlo a definir de cara a la nueva generación de lectores.

El alcance mediático de la noticia no tiene parangón en el mundo de los comics. Los noticieros de todo el mundo se hacen eco de la misma como si de un personaje real se tratara. El mundo del comic ve sus cimientos temblar. Corre el año 1992.

La semilla de todo se planta en la colección de la Liga de la Justicia unos 6 meses antes del gran evento. Una criatura llega a la tierra y comienza a sembrar la destrucción por doquier. Ni siquiera los miembros más poderosos de la Liga son capaces de hacerle frente. La criatura puede con todo lo que se le viene encima y lleva un rumbo fijo: Metrópolis. Se le pone un nombre: Juicio Final. El combate que decide el destino de Superman tiene ya un escenario, su ciudad adoptiva. Todo está dispuesto. La portada del número 75 de Superman no puede ser más reveladora: sobre fondo negro vemos el emblema de Superman en rojo sangre. Splash-page tras splash-page se nos muestra la peor lucha en la que se haya visto envuelto el superhombre. Una página final desplegable nos muestra su destino final: Superman muere en brazos de Lois Lane habiendo salvado el planeta.

Las reacciones de los fans no se hicieron esperar. La conmoción por la muerte de Superman alcanzó todos los rincones del planeta y sus múltiples lectores comenzaban ya a pedir su rSteelegreso. Mientras tanto, en DC se sucedían arcos argumentales que nos relataban los funerales, los diferentes homenajes y un posible regreso, tras ello llegaba el plato fuerte: El Reinado de los Superhombres. Cuatro nuevos superhombres, versiones parciales del original hacen su aparición en Metrópolis: un Superman Cyborg, un nuevo Superboy clon del Superman de siempre, Steel, un amigo del superhombre que se fabrica una armadura y el que se vendrá en llamar El Último Hijo de Kripton, un superhombre con muy mala leche. Tras cuatro meses en los que cada uno de estos nuevos superhombres irán revelando sus intenciones finalmente aparece el Superman original con un cambio trascendental: ¡tiene el pelo largo! (sic). A partir de ahí vuelve la relativa normalidad a la colección que años después retomará al personaje de Juicio Final en dos miniseries explicándonos su origen Kriptoniano (sic) y su regreso para volver a enfentrarse con Superman.

Mientras, en la televisión se empiezan a emitir las series de Lois & Clark y la de animación: Las Aventuras de Superman. A estas series seguirán en la actualidad la exitosa Smallville, que está redefiniendo a golpe de episodio el universo del mítico personaje... pero eso es otra historia.

Sergio Benítez

Superman: La película (Superman: The movie) - 1978

Antecedentes

Dos años después de la primera aparición en Action Comics de Superman, la que años después se convertiría en la compañía radiofónica ABC, estrenaba el serial radiofónico "Las Aventuras de Superman" que se mantuvo en antena durante 10 años. De gran influencia en el cómic, el serial inspiraría al año siguiente la recordada serie animada que los hermanos Max y Dave Fleischer producirían para la Paramount. De factura impecable, la serie constaría de 17 episodios, recordados hoy por los aficionados como una de las mejores aportaciones al personaje que se han llevado a la pantalla.

7 años más tarde Columbia arrancaba la primera de las tres series de imagen real que llegarían a realizarse en el espacio de una década. La más conocida de ellas llegaría en 1951 de la mano de RKO y supuso el debut del mítico George Reeves que alcanzaría una popularidad desmesurada de mano de dicha serie. En 1957 y con la brusca muerte del actor (por suicidio en circunstancias misteriosas), se cerraría definitivamente la producción.

Habría que esperar hasta 1966 para encontrarnos con el musical de Broadway titulado "It's a bird, it's a plane, it's Superman". A estas alturas ya resultaba más que extraño no encontrar alguna producción cinematográfica que explotara a uno de los personajes más carismáticos de la compañía DC; sólo faltaba que algún productor avezado se decidiera a dar el gran paso...

"Usted creerá que un hombre puede volar"

Ilya Salkind, Alexander Salkind y Pierre Spengler Parece curioso que dos rusos emigrados y nacionalizados franceses fueran los productores que, al final, adquirieran los derechos de explotación cinematográfica del mítico personaje y que fueran ellos mismos, los responsables de llevarlo a la gran pantalla. Alexander e Ilya Salkind comenzaron la búsqueda del equipo de producción al poco tiempo de la compra de los derechos. Resulta cuanto menos curioso que el primero de los profesionales vinculados a este proyecto fuera el compositor de la banda sonora: John Williams.

Tras él, los productores contactaron con el por aquel entonces afamado guionista Mario Puzo (autor de las novelas originales y sus adaptaciones a la pantalla de El Padrino I y II). El encargo que Puzo debía realizar pasaba por la escritura de un guión en el cual el personaje de Superman se moviera en un contexto realista, sin perder por ello su carácter épico.

Ahora bien, lo que más quebraderos de cabeza provocó a los controvertidos productores fue la asignación de un director capaz de manejar la superproducción que suponía la adaptación de los cómics; y por otra parte, la de encontrar un actor que encarnara de manera veraz las dos facetas del personaje de Superman: La del apocado y tímido Clark Kent, y su alter-ego, el mayor superhéroe de todos los tiempos: Superman.

Para el primero, se barajaron los nombres de Steven Spielberg, que cuando fue contactado estaba en fase de finalización de la no menos mítica "Tiburón" (y que una vez terminada ésta, se metió en labores con Encuentros en la Tercera Fase), por lo que fue descartado. El siguiente director al que los productores se aproximaron fue William Friedkin quien estaba igualmente ocupado con otras producciones. El que tuvo todas las de ganar durante gran parte de la preproducción fue el inglés Guy Hamilton, realizador, entre otras, de las que para muchos son dos de las mejores películas Bond: Goldfinger y Diamantes para la Eternidad. El único problema era que Hamilton no estaba de acuerdo con la escritura del guión realizada por Puzo y contrató a los autores del citado musical de Broadway. Problemas fiscales en Inglaterra (donde se iba a rodar finalmente la película, concretamente en los afamados estudios Pinewood) alejaron al realizador británico de la producción.

Show me the moneyDurante este proceso, Marlon Brando y Gene Hackman ya se encontraban vinculados al proyecto; el primero como el padre de Superman, Jor-El (cobrando un sueldo desorbitado de un equivalente a lo que hoy sería unos 250.000 euros diarios, todo ello por 13 días de rodaje, convertidos en pantalla en unos 10 minutos de acción). El segundo encarnaría a la constante némesis de Superman, el inefable Lex Luthor.

Pero lo que más dolores de cabeza provocaría a los productores sería la localización del actor que encarnaría al superhéroe. Tras barajarse nombres que van de lo absurdo a lo imposible (repásese la siguiente lista: Robert Redford, Clint Eastwood, Burt Reynolds, Nick Nolte, Kris Kristofferson, Ryan O'Neal, John Voight o Silvester Stallone) y siguiendo un arduo proceso de casting, se llegó a la decisión de que lo mejor para la película (y para evitar que se abultara más el ya elevado presupuesto) era contratar a un desconocido. Así, el papel recayó en Christopher Reeve, quien por aquel entonces sólo había intervenido en alguna producción teatral. La impresionante presencia física del actor (de 1'94 metros de altura) y su gran parecido con el personaje fueron decisivos en esta elección, que con los años se revelaría como una de las más acertadas de cuantas rodearon a la producción. El buen hacer de Reeve dotaría de una humanidad nunca antes vista a un personaje que, ante todo, siempre se había definido por ser más humano que extraterrestre.

El casting se completaría con Glenn Ford en el papel de Jonathan Kent (el padre adoptivo terrestre de Superman) y, contraponiendo la acertada decisión de casting que llevó a contratar a Reeve, encontramos una de las peores decisiones de la historia en este aspecto: Margot Kidder como Lois Lane. Actriz histriónica donde las haya, Kidder fue contratada para aportar un cierto carácter de modernidad al personaje, factor que en opinión de este redactor quedó muy lejos de ser conseguido. Otros personajes que completarían el casting serían Terence Stamp (como el general Zod, un criminal de Krypton), Ned Beatty como Otis el torpe y simplón ayudante de Luthor y Valerie Perrine como la sexy "novia" del malvado personaje.

No nos hemos olvidado del director. Dos años antes de Superman, una película había asombrado al público por su gran capacidad de transmitir el miedo en su estado primigenio. Estamos hablando, cómo no, de La Profecía; gran parte (si no todo) de este carácter se debe al pulso firme con el que su director sostuvo la producción. Fue este aspecto el que convenció a los Salkind para decantarse por Richard Donner, que terminaría impriendo tal fuerza al personaje en particular y a la película en general, que aún hoy sorprende por la modernidad con que fue ejecutada (recuérdese que estamos hablando de 1978).

Esa modernidad a la que hacíamos referencia también se debe a un diseño de producción impecable que contó con lo mejor de la industria inglesa, unos magníficos efectos visuales que realmente hacían creer que Superman volaba, y por supuesto, una maravillosa partitura que quedaría indisociablemente atada al personaje.Richard Donner

Dos años de producción y post-producción terminarían por crispar los nervios de Donner, que en muchas ocasiones debía comportarse como un general para poder llevar a cabo la ingente tarea que era comandar a un equipo humano de más de 450 personas.

Inicialmente contratado para las dos primeras partes de la película (se ha llegado a comentar que Donner fue responsable de la práctica totalidad de la segunda parte a excepción de la escena en la que Lois Lane cae por las cataratas del Niágara y la lucha final de Superman con los tres villanos de Krypton), Donner fue despedido tras terminar el rodaje de la primera parte de una forma muy poco ortodoxa, sustituyéndole in-extremis por Richard Lester ("autor" entre otras maravillas de "Los Tres Mosqueteros" con Richard Chamberlain). La explicación a tal decisión se encuentra tal vez, en el interés de Donner en rodar una segunda parte centrada en los aspectos más dramáticos del personaje

(se dice que originalmente Donner planteó una escena previa a la decisión de Superman de convertirse en humano, en la que el superhombre mantenía una conversación de tintes shakespearianos con su padre biológico) mientras que los Salkind estaban interesados en una película de más acción y humor... finalmente eso fue lo que obtuvieron.

Sea como fuere Superman fue un gran éxito de taquilla e inició una saga que alcanzó las cuatro partes: la citada Superman II (la única de las tres que realmente vale la pena en conjunto); Superman III, en la que se explotaba más aún la vis cómica de la saga con Richard Pryor al frente en una trama que envolvía a Smallville, a Lana Lang (un amor de instituto de Clark Kent) y a un clon malvado de Superman (en un intento de reproducir el personaje de Bizarro en la pantalla) provocado por la exposición a una "kryptonita adulterada" creada por un villano encarnado por Robert Vaughn (muy lejos del carisma de Luthor). Tras esta entrega los Salkind perderían los derechos del personaje, que sería adquirido por la inefable Cannon Group. Y ése fue el final de Superman, la cuarta entrega de la serie, Superman IV, subtitulada, En Busca de la Paz, era ya infumable: otro clon de Superman creado a partir de uno de sus cabellos robado de un museo por Luthor es el detonador de la trama en la que la malograda Mariel Hemingway aparecía para dar un poco de vidilla a la vida romántica de Superman (sic).

Sergio Benítez e Ignacio Pérez

Superman

Superman


Compositor : Williams, John
Año : 1978 / 2000
Distribuidora : Warner Archives / Rhino R2 75874
Duración : CD 1: 75:09 - CD 2: 73:30

Bueno
Tracklist (Edición Warner):
  1. Theme From "Superman" (Main Title) (04:28)
  2. The Planet Krypton (04:49)
  3. Destruction Of Krypton (06:04)
  4. The Trip To Earth (02:27)
  5. Love Theme From "Superman" (05:05)
  6. Leaving Home (04:55)
  7. The Fortress Of Solitude (08:30)
  8. The Flying Sequence & Can You Read My Mind (08:10)
  9. Super Rescues (03:27)
  10. Supetfeats (05:03)
  11. The March Of The Villains (03:36)
  12. Chasing Rockets (07:38)
  13. Turning Back The World (02:07)
  14. End Titles (06:27)

Tracklist (Regrabación Varese):

CD 1:

  1. Prologue and Main Title (05:31)
  2. The Planet Krypton (04:35)
  3. The Destruction of Krypton (05:27)
  4. Trip to Earth (02:38)
  5. Growing Up (02:05)
  6. Jonathan's Death (04:09)
  7. Leaving Home (04:46)
  8. The Fortress of Solitude (08:22)

CD 2:

  1. The Helicopter Sequence (06:16)
  2. The Penthouse (01:50)
  3. The Flying Sequence (04:16)
  4. The Truck Convoy (01:54)
  5. To the Lair (03:56)
  6. March of the Villains (03:56)
  7. Chasing Rockets (05:12)
  8. Pushing Boulders (02:24)
  9. Flying to Lois (02:58)
  10. Turning Back the World (02:01)
  11. The Prison Yard and End title (06:27)
  12. Love Theme from Superman (05:01)

Tracklist (Edición Rhino):

CD 1:

  1. Prelude and Main Title March (05:27)
  2. The Planet Krypton (06:37)
  3. Destruction Of Krypton (07:51)
  4. Star Ship Escapes (02:21)
  5. The Trip To Earth (02:27)
  6. Growing Up (02:32)
  7. Death Of Jonathan Kent (03:24)
  8. Leaving Home (04:49)
  9. The Fortress Of Solitude (09:14)
  10. Welcome To Metropolis (02:09)
  11. Lex Luthor's Lair (04:46)
  12. The Big Rescue (05:55)
  13. Super Crime Fighter (03:14)
  14. Super Rescues (02:10)
  15. Luthor's Luau (Source) (02:44)
  16. The Planet Krypton (Alternate) (04:22)
  17. Main Title March (Alternate) (04:37)

CD 2:

  1. Superman March (Alternate) (03:45)
  2. The March Of The Villains (03:33)
  3. The Terras (01:32)
  4. The Flying Sequence (08:10)
    No dialogue by Margot Kidder!
  5. Lois And Clark (00:47)
  6. Crime Of The Century (03:23)
  7. Sonic Greeting (02:18)
  8. Misguided Missiles and Kryptonite (03:23)
  9. Chasing Rockets (04:55)
  10. Superfeats (04:52)
  11. Super Dam and Finding Lois (05:11)
  12. Turning Back The World (02:04)
  13. Finale and End Title March (05:28)
  14. Love Theme From Superman (04:59)
  15. Can You Read My Mind (Alternate) (02:53)
    Spoken by Margot Kidder
  16. The Flying Sequence / Can You Read My Mind (08:07)
    Spoken by Margot Kidder
  17. Can You Read My Mind (Alternate; Instrumental) (02:52)
  18. Theme From Superman (Concert Version) (04:24)

El Disco

Una trompeta entona cuatro notas, secundada por una flauta solitaria como contrapunto melódico. Poco a poco van incorporándose más instrumentos -clarinetes, oboes, trompas- enriqueciendo con variaciones el motivo inicial. Estamos ante un prólogo en blanco y negro que pasa a color y cinemascope al ritmo de un ostinato en registro grave; el plano se eleva con la música sobre la azotea del Daily Planet y se interna en la inmensidad del espacio al tiempo que los metales y timbales estallan con la fanfarria de Superman -Prelude and Main Title March-

Con este fragmento, John Williams nos sumerge en un mundo en el cual la fantasía y la realidad van de la mano. La fanfarria de Superman y su interludio romántico -Can you read my mind- forman parte del acervo popular como lo son los interminables y megalómanos créditos que cruzan la pantalla mientras atravesamos la inmensidad del espacio.

Existe entre el profano de este mundillo la creencia de que las fanfarrias de La Guerra de las Galaxias, Indiana Jones y Superman son idénticas, y no les falta un punto de razón. La estructura general en todas es semejante, con una breve introducción de carácter eminentemente rítmico, una fanfarria triunfal y con un aire entre militar y burlesco, y un tema secundario de corte romántico embutido entre la exposición del tema y su reaparición final. Las orquestaciones también tienen buena culpa de este contubernio, por la profusión de trompetas solistas y abundante percusión, junto a las cuerdas en el intermedio romántico. Quizás de todas las mencionadas, sea la fanfarria de Indiana Jones la que mejor se desmarca en estilo de todas, lo que no quita para que cada uno de estos temas sea una bendición para el oído y tengan identidad propia en la historia de la música cinematográfica.

La tónica general durante la película es un acompañamiento musical casi permanente, con una presencia bastante evidente de la misma. Esta característica, que resulta molesta en la mayoría de los casos, tiene éxito en el caso de Superman. Ante todo estamos hablando de la adaptación de un cómic, con lo que las licencias teatrales están permitidas; por otro lado, aun con los notables avances técnicos que se dieron para esta producción, la película recurre en más de una ocasión a la magnificencia musical de Williams para alcanzar el punto adecuado de majestuosidad. Valga como ejemplo el primer plano de la película: Los créditos terminan dejándonos a un paso del planeta Krypton, cuna de Superman y toda su raza. Nos acercamos rápidamente a una inmensa cúpula que domina la capital de Krypton; si nos fijamos con más cuidado, no resulta difícil caer en la cuenta de que lo que vemos es una maqueta bastante evidente. Muchos años antes de que sean las técnicas infográficas las que engañen a nuestros ojos, es la fanfarria elegíaca de Williams -The Planet Krypton- la que engaña, a nuestros oídos en este caso, y nos permite dejarnos llevar y soñar con la ilusión de una gran ciudad en un lejano planeta.

El siguiente corte musical, tanto en el disco -Destruction of Krypton- como en la película, retrata la salvación de Superman a manos de su padre en una nave espacial construida por este último. La música tiene dos fragmentos bien diferenciados, para el diálogo entre los padres de Superman (un pasaje calmado al estilo más lírico del compositor) y un desenlace más adrenalítico que recuerda poderosamente en términos musicales a algunos fragmentos de La Guerra de las Galaxias. Un fragmento inédito hasta la edición de Rhino es Star Ship Escapes, el cual continúa (también en el plano musical) la secuencia de la salvación de Superman a bordo de la nave y remata la destrucción de Krypton.

Comienza el viaje de Superman hacia la tierra, su nuevo hogar -The Trip to Earth-. Una inquieta flauta sirve de fondo para que el resto de los instrumentos, en especial la cuerda, desarrolle un sinuoso dibujo melódico con innumerables recovecos melódicos. La música imprime dinamismo a esta escena-puente en la que el padre de Superman transmite a su hijo a través de registros grabados los conocimientos necesarios para desenvolverse en la tierra hasta la madurez. Es un fragmento corto pero capaz de abrirse hueco como uno de los más memorables de la película; es prácticamente una pieza musical independiente por sí sola.

El título del siguiente fragmento -Growing up- ya es suficientemente explícito. Superman es adoptado y crece como un humano más en una pequeña población rural de Estados Unidos. Williams se marca uno de sus típicos scherzos en la escena en que un joven Superman se echa una carrera con un tren. Es otra pequeña delicatessen rescatada para la edición discográfica que nos ocupa. Este corte conecta con el siguiente -Death of Jonathan Kent-; Superman recibe algunos sabios consejos de su padre adoptivo y la música toma un carácter intemporal al tiempo que nostálgico. El tema de Jonathan Kent, dominado por trompas y trompetas con sordina nos transmite la venerable sabiduría y el cariño sincero de este personaje hacia su hijo adoptivo, uno de los pilares en el crecimiento emocional del protagonista.

Un nuevo tema musical, más inquietante con la presencia de etéreos coros y arpas, se introduce a continuación -Leaving Home-. Superman siente la llamada de su padre biológico desde el único fragmento superviviente de la nave que lo trajo a la tierra y decide dejar el hogar en el que creció. La despedida carece casi por completo de diálogos ya que la música se encarga de "relatar" la escena a través de los sentimientos de los personajes más que de los pensamientos expresados por la palabra. Un ascenso climático del tema de los Kent junto a una bellísima panorámica rematan esta secuencia de modo impecable.

Una de las características más agradecidas en un buen tema musical es su capacidad para adoptar múltiples formas y usos. El tema del planeta Krypton, escuchado tras los títulos iniciales, se torna más oscuro e imprevisible al comienzo del corte titulado The Fortress of Solitude. Superman viaja hacia tierras de nieves perpetuas y el viaje se torna incierto. Un episodio descriptivo acompaña la formación del nuevo hogar de Superman a partir del fragmento procedente de Krypton. Este prolongado corte musical continúa con una nueva escena-puente; Superman debe pasar por otra etapa de aprendizaje, durante la cual escuchamos algunas de las enseñanzas que su padre le transmite en innumerables registros. Para esta secuencia, tras varias alternativas, se decidió adoptar un enfoque onírico, con imágenes abstractas sobre las que escuchamos la voz de Marlon Brando (en el original). La música es puro acompañamiento, con ese mismo carácter onírico, y está interpretada con una dulzura que nos remite a ciertos pasajes de otra obra maestra de Williams, como es E.T. Para cuando termina la secuencia Superman aparece con su característico traje y alza el vuelo por primera vez en la película, a la vez que escuchamos, también por primera vez, el tema de Superman en todo su esplendor y Williams marca con claridad el final del primer acto.

Hasta esta primera aparición de Superman como tal, dos han sido los temas musicales que han dominado la partitura: El tema de Krypton y el de John Kent, que son al fin y al cabo los dos padres de Superman. La música cambia igual que la localización. De la majestuosidad de Krypton y la gravedad sonora de Smallville, pasamos a la ajetreada Metropolis -Welcome to Metropolis-, gran urbe capaz de albergar en el mismo espacio toda clase de personajes y donde Superman va a comenzar su actividad como "guardián del estilo de vida americano". En este caso, la música va a experimentar un cambio radical a un estilo burlesco en unas ocasiones y adrenalítico en otras, pero lo que está claro es que los grandes temas de amplio desarrollo van a dejar su sitio a partir de ahora a una composición más pegada a las imágenes a las que acompaña, más subordinada a la historia, sin perder por ello el interés del oyente.

Todo héroe que se precie tiene su antítesis en uno o varios villanos. Superman tiene a Lex Luthor, "la mayor mente criminal del siglo", como principal oponente. Retratado con una sorna irrepetible por Gene Hackman, hábilmente acompañado por la señorita Teschmacher (Valerie Perrine) y con el remate torpe y bobalicón de Otis (Ned Beatty), Williams no se complica la vida y crea para estos histriónicos personajes una marcha burlesca -Lex Luthor's Lair- que tiene en la Marcha de los Villanos su versión de concierto, mejor acabada y más agradable. El constante contrapunto entre los trombones y las cuerdas en pizzicato son sólo un ejemplo más del eficaz manejo de los recursos orquestales para generar todo tipo de sensaciones.

Otro de los personajes claves en toda historia sobre Superman es Lois Lane (Margot Kidder), la chica de la que queda prendada Superman y quien no siente por su otra identidad, Clark Kent, más que simpatía, mientras tiene auténtica devoción por el héroe, en una relación habitual en el mundo de los superhéroes. Fruto de esta relación surge la canción "Can You Read my Mind", canción que tras diferentes intentos, versión pop incluida, se decidió incluir como recitativo sobre el fondo orquestal diseñado por el compositor.

Antes de llegar a este punto en la película, nuestro héroe ya ha comenzado su actividad como guardián y salvador de inocentes, hasta el punto de que su primera intervención es el rescate de la misma Lois Lane de un helicóptero accidentado en lo alto del rascacielos sede del periódico. Estas secuencias -The Big Rescue, Super Crime Fighter, Super Rescues- están colmadas de música incidental, de la cual sobresalen puntuales y fugaces apariciones del motivo de Superman.

Una de las secuencias más recordadas de la película es el primer encuentro "oficial" entre Superman y Lois Lane en la terraza del apartamento de esta última. De hecho esta escena sirvió como referencia cuando se llevaron a cabo las pruebas para el papel de la protagonista. The Terrace es el breve fragmento musical que acompaña al comienzo de dicha escena para dejar luego campo libre al diálogo entre ambos protagonistas. Una vez Lois acepta la oferta de Superman para dar una vuelta por los cielos de Metrópolis, llegamos a la exposición en todo su esplendor del tema Can You Read my Mind, con letras del mítico Leslie Bricusse.

La primera parte de este tema es una versión orquestal del tema de amor en todo su esplendor, mientras vemos planos de Superman y Lois contra el horizonte neoyorquino (o metropolitano, según se prefiera realidad o ficción). Es al final de este larga pieza, una vez sobrevuelan las nubes y ambas figuras se recortan contra la luna de fondo, cuando escuchamos la letra de la canción, recitada que no cantada por la propia Margot Kidder. Se barajaron varias soluciones para esta canción, hasta una versión pop que sobrevive en la presente edición de Rhino entre los "bonus tracks", pero finalmente prevaleció la versión recitada inserta en la película. Queda para el aficionado la curiosidad insatisfecha de haber escuchado la canción como tal, con una vocalista. La secuencia se remata con otro breve corte rescatado del olvido: Lois and Clark.

Entramos en el último acto de la película, con mayores dosis de acción y emoción que los precedentes. Lex Luthor empieza a poner en práctica su plan para destruir buena parte de la costa californiana. Para ello debe reprogramar sendos misiles, con la ayuda de sus secuaces Otis y la Srta. Teschmacher. Crime of the Century combina música de corte militar, la marcha de los villanos y fragmentos intrigantes con profusión de pizzicatos y trémolos en las cuerdas.

No obstante, Luthor no quiere dejar ningún cabo al aire, y está decidido a anular una posible intervención de Superman en su contra. Con esta intención, atrae al héroe a su guarida con una llamada ultrasónica. Sonic Greeting es un escueto corte musical, dinámico y descriptivo dentro del estilo habitual de Williams, especialmente complejo para las cuerdas y maderas. La secuencia continúa en Misguided Missiles and Kryptonite; en ella se entremezclan el tema de la kriptonita (escuchado previamente en otros momentos como el de la formación de la fortaleza, con coros y sintetizadores que le otorgan un aire extraterrestre), el de los villanos, el de Superman.

Por fortuna para Superman y el resto de la humanidad, la Srta. Teschmacher tiene intereses propios en detener los misiles, aparte de una inevitable atracción por el superhéroe, que se refleja en un beso robado antes de liberarle de la carga de la kriptonita. Williams remarca el plano con una romántica melodía inédita en el resto de la banda sonora y que bien podría ser un boceto de un posible "love theme" desechado. Supermán parte pues al rescate con una nueva rendición del tema principal, y sucesivas variaciones acompañan a la persecución de los misiles desviados de su rumbo en Chasing Rockets. Los frenéticos violines simbolizan la carrera contra el reloj de Superman, mientras el tema principal se superpone con la fuerza de los metales y percusión. Estamos ante uno de esos temas de acción pura y dura que han hecho famoso a Williams en el género de acción y aventura; no en vano volvemos a escuchar ideas musicales que serán la génesis de algunos motivos en las aventuras de Indiana Jones.

Desgraciadamente, uno de los misiles impacta antes de poder destruirlo y el gran terremoto se desencadena -Superfeats-. La música se vuelve apremiante y un punto desquiciada por la gravedad de la situación. Durante los próximos minutos asistimos a un ejercicio de fusión plena entre la música y las imágenes, con abundante material temático enlazado entre sí de modo abrupto; el carácter varía constantemente y las ideas musicales apenas tienen ocasión de desarrollarse, salvo quizás en el último fragmento del corte, donde regresan los violines que acompañan el vuelo supersónico del protagonista.

Enfrascado en reparar la falla de San Andrés para evitar daños mayores, no consigue llegar a tiempo para salvar a Lois, que ha quedado atrapada en un enterramiento de tierra. Super Dam & Finding Lois tiene dos partes bien diferenciadas, de acción y una tenue revisión del tema de amor con un delicadísimo remate, cuando Superman descubre que ha llegado tarde para rescatar a quien más le importaba de todos. Incapaz de aceptar que su responsabilidad de socorrer a todos los afectados le ha impedido ayudar a Lois, Superman rompe una de las reglas impuestas por su padre: "No inmiscuirse en el destino de los hombres". En el epítome de la ocurrencia, Superman consigue hacer retroceder el curso de los acontecimientos girando a velocidad supersónica alrededor de la tierra y cambiando la rotación de la misma momentáneamente. Es el corte titulado Turning Back the World, en el cual destaca a nivel visual la animación de Superman alrededor de la tierra y en el aspecto sonoro las progresiones que realizan las cuerdas para describir los cambios de rotación de todo el globo terráqueo.

Todo termina bien; Lois es rescatada, California está salvada y los villanos son puestos a buen recaudo por nuestro héroe. Diversas versiones tanto de la fanfarria inicial como del tema principal en sí aparecen en este fragmento -Finale and End Title March- puente en el cual volamos junto a Superman hacia los créditos finales al son de la marcha de Superman. La extensión casi desquiciante de los créditos finales hizo necesaria la inclusión del tema de amor en versión instrumental tras la exposición completa de la marcha, marcando una duración record de unos 8 ó 9 minutos de acreditaciones.

En un principio, la edición discográfica de Warner Records era aceptable. Los momentos más destacables de la película estaban insertos en el disco y, cuando esto era posible, primaban las versiones de concierto sobre los montajes de la película. La posterior edición de Rhino en un doble disco compacto viene a completar los huecos dejados por la anterior, y se acompaña de versiones alternativas de la marcha principal, el tema de Krypton, la marcha de los villanos y del tema de amor; al igual que un fragmento de música hawaiana empleada como música de ambiente en una de las escenas del refugio de Luthor. La calidad de la nueva mezcla sonora es bastante buena, si bien hay momentos donde se notan empalmes entre diferentes fuentes de grabación, pero es un problema menor. El libreto es amplio en datos y detalles, e incluye un análisis detallado corte a corte, con abundante material gráfico.

Existe una tercera opción, que es la regrabación de la partitura editada por Varese, aunque no es una alternativa que satisfaga a los puristas pues, si bien la calidad de la grabación es excelente conforme a los medios actuales, hubo que rehacer las orquestaciones al no estar disponibles las partituras originales.

Superman (Warner) Superman (Varese)

Ignacio Pérez

 
Em@il to webmaster , docmaster . Best viewed : 1024x768 or higher.